domingo, 17 de septiembre de 2017

CONTRALUZ por María del Carmen Maqueo Garza

ANTE LA PÉRDIDA: ¿ESTAMOS PREPARADOS?
La vida es una muerte que viene: Jorge Luis Borges
Alejandra es una compañera de primaria a quien tengo muy presente a pesar del tiempo y la distancia.  Esta semana tuve  noticias de ella, atravesaba por la circunstancia más dolorosa que puede sufrir una madre, su hijo moría.   Se comunicó para pedirnos oraciones en ese duro trance, su hijo Marcos de 37 años se hallaba en estado de coma debido a una enfermedad metabólica que avanzó demasiado rápido.  Al tercer día volvió a ponerse en contacto con el grupo para informar que su hijo terminaba, no sin antes hacer un  regalo invaluable antes de partir, la donación de sus órganos.
     Cualquiera que tiene un hijo se pone por un momento en los zapatos de Alejandra y tiembla solo de imaginar el dolor, la impotencia y  la inevitable  rabia frente a una situación así de injusta, tu hijo con una vida por delante consumido de esta manera por la enfermedad. Sé que en su bendita generosidad Alejandra y su familia, nos permitirán tomar su situación dolorosa a manera de  anclaje para una reflexión en torno a la pérdida.
     Como seres humanos solemos mantenernos en nuestra zona de confort, algo así como flotando en un limbo de  confianza, ciertos  de que no surgirá  ningún imprevisto que rompa el equilibrio.  Cuando se presenta una  crisis, no estamos preparados para enfrentar esa situación de inestabilidad.  Justo hace una semana sufrimos en la región noreste del país un apagón de varias horas de duración, en momentos como ese  nos sorprendemos al ver nuestra total impericia para poner orden y definir prioridades.  En este caso del apagón, al momento de iniciar no había información.  La falla en el suministro de energía eléctrica era un misterio, un rato después distintas versiones circulaban por la red sembrando  zozobra, algunas hablaban de dos días sin electricidad y sin agua.  Se desataron las compras de pánico de agua, hielo y gasolina, no sé si sería el caso, pero tal vez algunos comerciantes sacaron tajada económica del caos.
     Yo necesitaba conseguir croquetas para mi “entenado” algo que por simple falta de previsión no compré por adelantado.  Salí a  buscarlas y no pude dejar de sorprenderme de todas las actividades que se trastornaron a causa del apagón: No había cajas registradoras, por tanto los comercios cerraron; clausurados los cajeros de los bancos y las gasolineras; apagados los semáforos; cancelada una función teatral que estaba programada para esa tarde.  Ya de regreso a casa pensé en hacerme un café, para lo que tuve que recurrir al método de la percoladora  ahora en total  desuso.
     De qué modo nos sorprende el apagón, y de qué manera nos puede encontrar la muerte hoy o mañana, a cualquier edad, aun cuando las circunstancias de la vida parezcan garantizarnos que tardará muchos años en llegar.  Y de qué modo tenemos que estar preparados para afrontarla en aspectos médicos, financieros y familiares principalmente.  Abordar el tema de la muerte no es invocarla, es prevenir, es en un dado caso proceder como ya se tenía contemplado hacer, y no estar adivinando cuál habría sido la voluntad del  fallecido.
     Reflexionar acerca de la muerte nos permite apreciar más la vida, nos salva de  dar las cosas por sentadas.  Asimilar que la salud es un aspecto que hay que procurar y vigilar, pero a pesar de hacerlo entender que nadie sobre el planeta tiene patente de Corso, y que el final  puede sobrevenir en cualquier momento.
     La muerte apuesta a  la democracia.  Todos nosotros, independientemente del nivel de conocimientos, el poder adquisitivo o la posición social, vamos a morir de igual manera, lo que invita a que tratemos de mantener una convivencia cordial y equitativa con el resto de los humanos, puesto que todos  vamos por un mismo camino.
     En ocasiones nos aferramos a lo material, como si nuestras posesiones fueran a tendernos un puente al infinito. Queremos tener más, aspiramos a la nueva versión de cuanto equipo electrónico sale al mercado, compramos como si el fin del mundo estuviera a la vuelta de la esquina.  Desarrollamos una ambición desmedida quizá partiendo de la falacia de que  joyas, casas,  automóviles o  ranchos son lo que  define quiénes somos.
     Alejandra y toda su familia, de cara a la partida física de Marcos nos dan un ejemplo de organización y de amor: Acogen la muerte como lo que es, algo inevitable.  Refuerzan la unión familiar en torno al hijo/hermano que parte, y juntos mitigan el dolor que genera  su mudanza a otra dimensión.  Permiten que Marcos ofrezca ese último regalo   antes de partir: Sus órganos como  promesa de vida.
     La pregunta queda al aire: ¿Estamos preparados para la muerte? Y entre otras previsiones que conviene tomar para evitar conflictos futuros: ¿Hemos hecho nuestro testamento?

Tehuana


Joven tehuana, acuarela de mi madre Melita G. de Maqueo, 1983.
Tehuana,
mujer de amplios ropajes
sonrisa enigmática, destellos de oro
como luces de tiempo.
     Mujer de mirada larga de mar,
diestras manos que horadan lienzos
para sembrar  historias de colores
que adquieren vida propia.
     Mujer sin edad, a ratos seria, lejana
y a ratos vuelta
gracia vibrante, risa sonora.
     Tú que te hablas con los vientos
y la tierra
te sientes traicionada. Esta vez
la voz de las Xhahuelas,
Ña viida, Bishose Biida no te advirtieron.
     Lloran tus lágrimas aquello que se fue
al cimbrarse la tierra, aun así --lo sabes--
no lo has perdido todo,
conservas tu mirada larga de mar,
la magia de tus manos,
te canta al oído
el murmullo suave de los tiempos.
     Más allá de lo que has perdido
está en ti la convicción,
mujer de barro y viento,
de alzar la mirada
y volver a empezar.

Agradezco a mi querida Pravahi Laura el interés y el apoyo lingüístico para este poema.

Y ahora te sorprendes de Gloria Trevi

Agradezco a Lucila su puntual sugerencia.

Reflexión de Javier Iriondo

Tomado de la página Planeta Consciente

Colibrís maravillosos

Las leyendas están en inglés, no está complicado entenderlas, pero aun en el peor de los casos de que no se comprenda mucho  el inglés, vale la pena ver estas prodigiosas imágenes de la naturaleza.

CONFETI DE LETRAS por Eréndira Ramírez


Recordar es vivir, no se puede vivir de los recuerdos. 

Pero la vida no es tan solo presente, sería aún más corta. 

El presente es el tiempo que menos vivimos, nuestra vida se compone en gran parte de pasado y en la esperanza de un futuro, que desconocido y totalmente incierto tan solo nos es permitido soñar. 

Por eso entretejo pasado con presente, a cada momento un recuerdo me invade el alma, a cada momento un nuevo suceso me ubica en el tiempo actual. 

En ires y venires de estos tiempos, voy adentrándome al futuro, sin apenas percibirlo ya llegué a él y cuando justo caigo en cuenta, está siendo también pasado

Nostalgia, esperanza, realismo, todo forma parte de esto que llamamos vida. 

No me aferro a ella, la disfruto y la reconozco tan efímera, como valiosa, la acepto sin ponerle condiciones, porque sé que me corresponde a mi adaptarme a ella. 

La vida no tiene palabra de honor, no promete, no asegura, ni tampoco es justa, pero es la mejor oportunidad de admirar la naturaleza, de reconocernos como seres humanos con toda la capacidad de transformar tristezas en alegrías, de recomenzar después de la tragedia, de recuperar la voluntad y la fe, de aprender a amar y de ser amado. 

De poder encontrar en un crepúsculo, en la luna, en las estrellas, en las olas del mar, en las montañas, gratuitamente y sin pedirlo el mejor regalo, tan solo por haber nacido en este mundo.

Esteban Hernández: Un joven valor mexicano de la danza

¿Quién dice que los sueños más acariciados no logran hacerse realidad?

domingo, 10 de septiembre de 2017

CONTRALUZ por María del Carmen Maqueo Garza

RECONOCIMIENTO Y AUTOESTIMA
Muy en lo personal me siento afortunada de haber nacido en estos tiempos que de alguna manera, en el contexto de la historia, han sido  de grandes cambios.  En  muy pocos años hemos atestiguado progresos maravillosos en el campo de la ciencia y la tecnología, que garantizan una vida de mayor calidad y  duración para los humanos.
     Frente a un escenario inédito hemos visto surgir fenómenos también inéditos que tienen que ver con la personalidad de todos nosotros.  En particular la tecnología nos ha puesto frente a elementos que generan cambios en nuestra forma de ser y de percibir las cosas.  En esta espiral tecnológica aún no acabamos de apropiarnos de un equipo cuando ya está en el mercado el siguiente, no necesariamente superior en cuanto a funciones, pero sí con la suficiente capacidad mercantil para orillarnos a adquirirlo.  En este sistema de productos electrónicos  no reciclables generamos  una gran cantidad de basura tóxica que no viene haciendo otra cosa que acumularse y contaminar.  Así nos percatemos de ello,  parece no modificarse mucho nuestra toma de decisiones, puesto que seguimos adquiriendo el nuevo equipo que sale a la venta cada vez que las firmas de renombre  deciden lanzar un  producto novedoso  al mercado.
     Y así, de este mismo modo que –habrá  que decirlo—no obedece a una decisión totalmente personal, actuamos en muchos sentidos.  Otros señalan qué comer, qué beber, a dónde ir, cómo vestir, qué música escuchar o qué artista aplaudir.  Nuestras elecciones están altamente influenciadas por lo que intereses ajenos determinan  para nosotros.
     Las redes sociales han venido a revolucionar nuestra forma de comunicarnos con otros, se convierten en un foro de expresión muy amplio, pero siempre sujeto y modulado por la opinión de los demás.  Hay mucho escrito con relación a esa costumbre de algunos usuarios de redes sociales de publicar todo lo que hacen, piensan o utilizan.  Comienzan en la mañana con una fotografía de los calcetines de rayas con los que durmieron, y  siguen  a lo largo de la jornada con registros gráficos de su día a día, para ir a saturar su espacio personal con estos contenidos que finalmente la persona que podría seguir con deleite y los ojos arrasados en  llanto es su mamá, pero no el resto del mundo.  Con ello el usuario busca crear una imagen que lo muestre agradable ante los ojos de los demás, y colecciona “likes”  como forma de reconocimiento de parte de quienes visiten su página, cada ícono favorable representa una caricia cibernética.
     Si de algo estamos hambrientos en este mundo altamente tecnológico, frío y aislante, es de  calidez humana, y habremos de buscar cómo obtenerla.  En ocasiones, cuando no entendemos por qué una persona procede como procede, baste asomarnos al niño que lleva dentro para preguntarnos qué trata de lograr ese niño, y entonces vamos a entender las motivaciones del adulto.  Me atrevo a suponer que en muchos de esos comportamientos que de entrada no entendemos, surge de nueva cuenta la palabra “reconocimiento”, esto es, si vivo dentro de una comunidad, no lo hago como hongo en el bosque sino manejando expectativas que tienen que ver con quienes me rodean.  Hago tal o cual cosa esperando lograr tal o cual efecto de parte de los demás, y el que lo obtenga o no lo obtenga, irá modulando mi actitud más delante. La tecnología nos provee de grandes posibilidades de conocimiento y comunicación, además de que en la red puedo crear una y otra vez mi propia imagen,  precisamente para cubrir esa necesidad de aceptación y autoafirmación que me es tan necesaria.
     Esta palabra “reconocimiento” tiene su parte oscura que explica en gran medida por qué un chico de 12 o 13 años se enlista en las huestes del crimen organizado, no es precisamente por hambre física sino por hambre de sentirse aceptado y estimado.  De alguna manera los medios  le venden la idea de esos personajes ricos y poderosos, con capacidad para actuar como dueños y señores del mundo. Dicha idea lo seduce de manera que entra, sin saber que entre ese primer paso y el espejismo que se le  presenta, hay un camino sembrado de cruces, y que excepcionalmente habrá quien pueda llegar desde aquí hasta el pináculo sin morir en el intento.
     La necesidad de reconocimiento es uno de los poderosos motores que mueven al mundo, nace desde el interior de cada uno y va abriendo cauces hacia los demás para satisfacerse.  La vacuna es la autoestima, en la medida en que un ser humano la desarrolle, tendrá menor urgencia de reconocimiento proveniente del exterior. La gran apuesta en esta época tecnológica es a la autoestima, a conseguir la forma en que cada quien encuentre dentro de sí mismo lo necesario para sentirse feliz, más allá de los elementos del exterior.

VIÑETAS por María del Carmen Maqueo Garza



EL VALOR DE LAS PEQUEÑAS COSAS

Las pequeñas cosas del camino, esas que pasamos por alto en nuestra vida cotidiana, adquieren un valor extraordinario en tiempos de crisis.

Un trago de agua puede significar  la diferencia entre la vida y la muerte para un caminante en medio del desierto.

Esa sonrisa que se regala nada más porque sí, llega a cambiar las intenciones de un suicida en potencia.

El perdón concedido a quien nos ha hecho un daño se convierte en bálsamo para el alma de ambos, el que da y el que  recibe.

Los pequeños gestos marcan la vida de un niño, sobre todo los que vienen  de sus padres. Él puede sentir aprobación o rechazo; entender que vale mucho o que no vale nada.

Si un padre supiera el impacto de sus pequeños gestos en los hijos, se miraría más seguido en el espejo de la autocrítica.

El mejor abono para el amor son esos pequeños detalles con  que los amantes se sorprenden uno a otro, y que refuerzan la raíz del sentimiento mutuo.

Son esas pequeñas cosas como las letras en las páginas de un libro, capaces de formar cualquier palabra, cualquier frase, y así  marcar el destino de quien posa sus ojos en ellas.

...Como las gotas de lluvia. Cada una aislada de las demás es poca cosa.  En cambio cuando las gotas se unen para formar caudales, son capaces de cambiar la geografía del mundo.



Feedback y motivación

Reflexión intitulada "Gracias, Irma".



Querida Irma: 
Gracias por bajarle la temperatura al Océano Atlántico, de seguro los corales están de fiesta.
Gracias por renovar los bosques, por limpiar los ríos, por unir al pueblo. 
Gracias por recordarnos que el planeta sigue vivo. Por recordarnos que se está calentando y que tenemos que seguir trabajando y educando para que los que aquí vivimos hagamos cambios definitivos al respecto. Gracias por recordarnos que solo somos humanos. Que no somos superiores al poder de la Naturaleza. Gracias por las familias que se quedarán en su casa y compartirán como hace tiempo no lo hacían. 
Por los juegos de briscas y de Uno. Gracias por el vecino que ayuda al vecino, por los pensamientos y las oraciones que nos dedican los amigos y familia en el extranjero. 
Gracias por los que se dan la mano. Gracias por lo que nos das y por lo que nos quitarás. 
Quizá lo que nos quites nos ayude a tener una vida más simple, sin apegos vanos y más enfocada en las cosas que son realmente importantes. 
Gracias, Irma.

Hasta donde logré rastrear se publicó por primera vez el día 8/9/2017, en el Instagram "Palabras de Luz" de Nancy Ruiz, @lunadeabrilrd , desde República Dominicana.

El otro México: Las nanacateras otomís


Video alojado en la página de Fb de Acaxochitlán, y copiado del canal de youtube de la periodista Carolina Rocha.

CONFETI DE LETRAS por Eréndira Ramírez


Me sorprende el avance de la tecnología, hoy estrenas algún artefacto, mañana ya es obsoleto. Ahora cuando se daña un aparato electrodoméstico o electrónico, las posibilidades de ser reparado son mínimas, termina siendo casi tan costoso como comprar uno nuevo y por ende, desechado.

Un mundo de desechos de objetos que apenas habíamos utilizado por corto tiempo. Nos va siendo imposible utilizarlos, en mi carro ya no puedo escuchar discos compactos, métodos más simplificados y rápidos para escuchar música los han convertido en material inútil. Se exige cada vez más celeridad en disponer de las cosas, como si la vida exigiera ser vivida más rápidamente, ¿que acaso no es ya de por si demasiada corta?

Respuestas, comunicación, conocimiento, todo al alcance de oprimir un botón. Competencia por mayor velocidad de acceso a este mundo virtual que nos va haciendo menospreciar los objetos, quizás eso no sea tan malo, hablaremos de conseguir el desapego a lo material, o quizá no sea tan bueno, porque nos convierte en gente que despilfarra y no le da valor a las cosas, además de consumidores compulsivos que no disfrutan lo que poseen por el deseo de tener algo mejor ¿ más ventajas que desventajas? cuestión de enfoques.

Definitivamente los jóvenes dirán que si son mayores las ganancias, a mi edad quizá lo vivido me haga sentir que vamos perdiendo la facultad que daba la espera, la búsqueda de los satisfactores, el planeamiento que se requería para lograrlos y no tenerlos tan al alcance de la mano, con ello la tolerancia y la perseverancia.

Aprender a cuidar nuestras pertenencias para darles la mayor duración posible, optimizar recursos, para con ello disminuir consumos exorbitantes. Todo ello redundando en los beneficios que estas conductas provocan en las relaciones humanas.

Ejercitar tolerancia, paciencia, perseverancia, ser conscientes de que en este mundo no todo es desechable y merece la pena conservarlo, no convertir al planeta en un basurero donde no quepa ya más la naturaleza.

Renovar, reciclar, valorar la vida, recapacitar y encontrar el verdadero sentido de la palabra desarrollo. No dejar en aras del progreso un mundo deteriorado, contaminado e inhóspito, ni permitir de manera alguna un retroceso espiritual.

Hay mucho que meditar, espero esta modernidad nos dé la oportunidad y no desechemos la maravilla que encierra el vivir en el planeta Tierra y la responsabilidad que adquirimos al pertenecer a la única especie pensante en ella, Homo Sapiens.

Divertida deformación musical

¡Divertidísimo! De Pachelbel a la música popular rusa, pasando por el tango, así la deformación de la música clásica por el cuarteto  Paganini.

domingo, 3 de septiembre de 2017

CONTRALUZ por María del Carmen Maqueo Garza

YO CORRUPTO, TÚ TAMBIÉN
Sin temor a equivocación podemos afirmar que la corrupción a gran escala es un fenómeno que a todos los ciudadanos nos preocupa, nos resta oportunidades y nos sangra.  En la administración pública es desalentador enfrentarnos de manera sistemática a esos personajes voraces que se empeñan en  aprovechar para su  beneficio personal  aquellos recursos que se les confiaron para administrar.  Vemos el gran problema y nos preguntamos cómo ha llegado México  a esos extremos.
     La UVM y el Aspen Institute México organizaron durante la semana que termina un foro denominado: “Ética y Cultura Cívica”, en el que participaron --entre otros-- los doctores Juan Ramón de la Fuente y Federico Reyes Heroles para revisar  los orígenes de este fenómeno de corrupción que nos asola.  De manera muy descriptiva  menciona el Dr. De la Fuente que se nos perdieron los valores, tanto en el sistema de gobierno como en el educativo y  el familiar, para señalar más delante  algunos factores de la sociedad del siglo XXI que han influido en ello.  La mujer sale a trabajar, dejando de lado su actuación como inculcadora de valores dentro de casa; no es lo mismo que mamá esté allí en el momento en que al niño se le ocurre tal o cual cosa para corregirlo oportunamente, a que mamá llegue a las 9 de la noche y se pueda poner al corriente de todo lo sucedido durante el día.
     En el renglón educativo, un punto que me pareció de enorme relevancia, y que ya hemos comentado en más de una ocasión en este espacio,  es que desde la época de la Reforma, y más en los últimos sexenios, los programas oficiales  han venido manifestando signos de una  alergia grave a todo lo que tenga que ver con valores.  Aquel principio juarista de una educación laica que salve a los ciudadanos de la influencia de la jerarquía católica, llevó a crear programas que dejan fuera cualquier instrucción sobre el comportamiento como sociedad, y con la eliminación de los programas de Civismo en tiempos de Echeverría, más se agravó el asunto.  Si el niño no tenía mucha oportunidad en casa de aprender principios de  ética y lo que lograba era a través de la educación formal, con estos cambios de programa el niño dejó de tener acceso a elementos que le ayuden a crear un marco de conducta.
     “La ética se nos ha diluido”, una expresión muy descriptiva del Dr. De la Fuente para señalar la forma en que todos nosotros como sociedad nos  manejamos hoy en día.  Va un ejemplo de lo más cotidiano, sucedió esta semana, llego yo al supermercado  y se repite aquel fenómeno tan común,  comienzas a recorrer pasillos al  mismo tiempo que otras personas, y te las vas topando de manera intermitente hasta llegar a las cajas.  De este modo coincidí con una señora joven, muy bien arreglada, con dos niñas que parecían sacadas de una revista de modas, peinadas, con moño en la cabeza y vestido de fiesta, la más pequeña sentada en el carro de compras y la grandecita caminando junto a su mamá.  A los pocos pasillos cada una de  las niñas tenía entre sus manos un envase de yogurt líquido que se fueron tomando en el recorrido.  En el último pasillo la más pequeña se había echado encima parte del yogurt, en ese momento la madre lucía contrariada,  sacó una toallita para limpiar a la pequeña, imagino que tal vez irían a una fiesta, y la niña había arruinado su indumentaria.  La joven mujer se esmeró en limpiarla, le quitó el envase, en seguida arrancó el yogurt de las manos a la grandecita, puso ambos botes  en el estante más cercano, y siguió su camino…
Algo que de entrada calificaríamos como “cotidiano”, “normal”, “sin importancia”, “no hay pex”: ¿Qué mensaje les va imprimiendo en su cerebro a las dos niñas? Lo primero es, si salimos de casa hay que comer algo (y luego nos alarma la obesidad infantil).  Lo segundo, tienes derecho a tomar mercancía y consumirla sin pagarla.  Tercero: Al cabo todo el mundo lo hace. Entonces pregunto,  ¿puedo exigir rectitud a mis hijos, cuando soy la primera en faltar a ella?  ¿O voy a esperar, como Layín de Nayarit que “nomás robó poquito”, que me lo celebren con música y aplausos?
     Vivimos unos tiempos alrevesados en los que ser ético y cumplir es retrógrado y estúpido, mientras que pasarme la ley por el arco del triunfo indica poderío y nivel de vida envidiable.  Para muestra ahí tenemos una serie televisiva sobre narcotráfico que inicia su quinta temporada. ¿No? Con este escenario de fondo, actuando como  una sociedad laxa y tibia, que no está dispuesta a comprometerse: ¿Cómo esperar que surjan como por arte de magia funcionarios íntegros y honestos? 
     Ya por último, tenemos lo que tenemos porque no nos ocupamos en lograr algo distinto, entonces, o comenzamos todos a trabajar en lo pequeño, o dejamos de quejarnos de los grandes tiburones.

VIÑETAS por María del Carmen Maqueo Garza

Llega  la noche
con sus silencios de pequeña muerte,
sus sombras como ensayos de ausencia.
Viene cargando recuerdos de otros tiempos,
desembarcan fragmentos de memorias,
las veo  danzar alegres
frente a mi cama.
No sé si le temo, no sé si le recibo
como si fuera un amante
clandestino, solo sé que existe,
que llega a mi lado cuando el sol se oculta.

Así con tus horas y mis muertos
–noche-- tejo un dulce  relato
que  habré de contarme  una y otra vez
mientras haya vida y memoria,
y amor en mi pecho.
Llegará  el día cuando ellos –los soñados—y yo
lleguemos de puntillas al caer la noche
a poblar los dulces sueños
de quien, habiéndonos amado,
nos extrañe.

Cómo cambió mi vida para siempre por Brad Gorski


Activar subtítulos y luego traducción.  No es la mejor traducción, pero vale la pena la conferencia. Muchas gracias a mi querida amiga Elsa por esta excelente sugerencia.

Poesía purépecha



En la vida ni se gana ni se pierde,
ni se fracasa
ni se triunfa.

En la vida se aprende,
se crece,
se descubre;
se escribe,
se borra y
se reescribe otra vez;
se hila,
se deshila y se vuelve a hilar.

El día que comprendí
que lo único que me voy a llevar
es lo que vivo, empecé a vivir
lo que me quiero llevar.

Agradezco a Nora su magnífico aporte.

Una marioneta en Manhattan


Se agradece a Luis Javier su original sugerencia.

CONFETI DE LETRAS por Eréndira Ramírez



Y uno tiene que seguir creyendo, en si mismo, en los demás, en un futuro prometedor, en que todo va a mejorar.

Uno tiene que aferrarse a un credo por la vida.

Creer y creer en el Dios que cada quien tenga concebido, en la humanidad, en la suerte, en nuestro país, pero siempre creer con actitud positiva, con esperanza, aunque la vida se empeñe en demostrar a veces lo contrario, uno tiene que renovar creencias, y de nuevo tener fe en que sucederán cosas buenas, en que las malas tienen remedio, en que lo que hoy parece haberse extinguido resurja, en la renovación de la moral, en primaveras donde florecen las almas.

Hay que creer que lo peor que esté sucediendo no es lo último que va a suceder, hay que esperar, que confiar,porque es lo único que nos permitirá no desfallecer en el intento de hacer nuestra propia lucha para lograr conseguir todo aquello en lo que creemos.

No dejo de creer, creyente soy en que por mucho que hayamos desviado el rumbo de nuestras vidas, habrá una guía, un faro, una señal que nos indique de nuevo el camino a la paz, a esa paz que solo se concibe creyendo en los demás como en si mismo.

Confío en llegar a ese destino.

Mozart y Salieri en Clavicordio: 3 piezas cortas inéditas

domingo, 27 de agosto de 2017

CONTRALUZ por María del Carmen Maqueo Garza

HACIA LA PAZ
La educación es el arma más poderosa para cambiar al mundo.- Nelson Mandela
Minutos antes de iniciar esta estimulante tarea  semanal llegó un mensaje de Regina, una querida amiga quien vuelca sus impresiones como turista al recorrer la Rambla de Barcelona y escuchar  relatos de quienes vivieron de cerca el atentado terrorista.  Transcribo: “…no saben qué tristeza se siente al ver los altares que han ido poniendo a las personas que fallecieron en la tragedia […] nos platicaron historias tremendas de niños corriendo sin encontrar a sus papás, gente desesperada buscando a sus familias…” Percibo en su relato algo que a todos nos inquieta, un sentirnos cada vez más  vulnerables, con  la fragilidad de  avecillas en el alambre, a merced de cualquiera que dispare y acabe con nosotros  en un dos por tres.
      Más allá de las teorías socioeconómicas que abordan la migración, sus orígenes y consecuencias, mi exploración personal se encamina hacia los motivos del corazón. ¿Qué lleva a un joven a arremeter con furia en contra de civiles a los que nunca ha visto, y  que no le han hecho ningún daño directo? ¿De dónde surge esa rabia que le impele a atacar a mujeres y niños? Me sorprende el testimonio del padre  de Driss y Moussa, dos de los terroristas de Cambrils,  quien manifiesta que sus hijos tuvieron siempre un comportamiento ejemplar y sociable, y que la culpa de lo sucedido fue  del Imam que les metió ideas locas en la cabeza. El suyo  no es el típico caso de la familia que convive en un mismo lugar, pues  la de estos jóvenes terroristas era originaria de Marruecos y  había emigrado a Cataluña, de modo que había movilidad entre ambos países, pero aun así, los jóvenes  habían pasado el verano en Marruecos al lado de sus padres, y ahora se sabe que lo hacían en tareas de  preparación para el atentado. Aunque el padre, en una entrevista insiste   que investiguen en Cataluña, porque allá es donde  transformaron a los jóvenes.  Difícil  creer que unos padres que están al tanto de sus hijos, no alcancen a detectar signos de alarma en su comportamiento, que los jóvenes se desaparezcan por horas; que frecuenten mucho a ciertos amigos que antes no tenían; que se manejen de forma misteriosa.  Sucede algo parecido a lo que acontece acá con las familias de jóvenes metidos en las drogas, que niegan  estar enteradas de sus actividades, como para no confrontarse con una realidad dolorosa que no sabrían cómo manejar.
     Los de mi generación hallamos grandes diferencias en la forma actual de asumir la responsabilidad por los propios actos, frente a cómo se daba anteriormente.  En mi niñez, si se perdía un lápiz en el salón de clases, no había recreo hasta que aquel lápiz apareciera, situación que desanimaba a cualquiera del grupo a tomar algo  ajeno. En contraste, ahora que compareció Ruiz Esparza con motivo del socavón, dijo con aquel cinismo: “Que se busque y se castigue a los culpables, no a los responsables”, burda manera de pretender sacudirse las consecuencias de sus fallas como titular de una Secretaría.  Hemos venido viendo que cuando algo sale mal se echa a andar el juego de la papa caliente, y resulta que nadie se hace responsable de aquello que en principio es asunto específico de alguien cumplir o hacer cumplir.  
     En estos tiempos de redes sociales nos abruma enterarnos de cuanto  pasa en el mundo, quisiéramos hacer algo por resolverlo, para finalmente concluir que es poco o nada lo que podemos hacer desde nuestra posición.  Hay quienes despotrican y maldicen en contra de  los probables responsables de las desgracias ajenas, eso es simple  protagonismo o quizás un desahogo personal que nada resuelve, de modo que  las cosas habrán de seguir igual o peor.  En cambio si nos enfocamos a considerar que los grandes problemas del planeta son la suma acumulada de lo que sucede en cada una de nuestras pequeñas parcelas llamadas “hogar”, estaremos en posición de buscarles solución.  De ninguna manera será una labor sencilla, estaremos nadando contra corriente, caminando por la ruta más azarosa, a ratos sintiendo  escribir en el agua, y cuidando en cada tramo de que la fe no desfallezca, pero en realidad es la única forma de resolver esos grandes problemas que amenazan con extinguir  nuestro mundo. Fue la respuesta que se me ocurrió dar a mi atribulada amiga: Alojar la paz en nuestros hogares, lo que nos brindará además la sensación de estar haciendo algo efectivo por apagar estos terribles vientos incendiarios que el odio genera en los corazones.           Así se logrará evitar que esos jóvenes que por razón de su edad, de su falta de experiencia o de su arrojo, se conviertan en carne de cañón para ir a morir de manera absurda por los arranques  de un individuo, por una creencia religiosa o por  una ideología.

RINCÓN POÉTICO: Poesía de Marcela Reyna


A una vieja flor

mi abuela
lleva en los ojos
fotografías color sepia

se llama flor
es más simple que su nombre

viene del campo como la manzanilla
a veces no duerme como el huele de noche
llora desbaratada igual que un diente de león
me aconseja y da palabras
en ramos
de nomeolvides
(mientras sus amigos mueren
girasoles ciegos)

su nombre es flor
clavel y rosa
flor de naranjo nochebuena
piel de flor a flor de piel
flor con alma sensitiva
aunque es fácil nombrarla
otras palabras florecen en mi boca

ella no es gris
sino azul
es el mar
viva y oleante

quién dice atrevido que marchita
hacia la muerte

nadie diga que sus canas son tristes
que su sexo palidece deshojado
que camina lentamente entre fantasmas
que le quedan palabras de polvo y nostalgia

mi abuela es mía desde que la elegí
su voz escucho cada vez que le canto

porque la llamo todavía
no digan que no existe
ni que es una flor muy vieja

no
nadie la jubile de vivir
pues aún la habitan peces
inagotable agua
semillas marinas que germinan siempre

es un océano de luz y presencia
o al menos la gota
cuyo nombre termina
hasta que toca la tierra.

Tomado de la colección de poesías de Felipe Garrido.

La Vejez con Alberto Cortez

Gracias, Cony hermosa por tu sugerencia.

Testimonio, por S.B.B.


S.B.B., como se firma, es una hermosa y muy querida amiga  recorre día a día un camino difícil, en el cual muchos nos habríamos quebrado. Ella, en cambio. sabe hacer de cada lágrima una perla y de cada dolor un poema. Su corazón, tan cercano a Dios,  nos comparte hoy un fragmento  para infundirnos fe, confianza en el Señor,  ánimo para no desfallecer en nuestra propia lucha personal.

Testimonio de una noche difícil.

Miré a mi alrededor y sólo había cuatro paredes que me acogían en su interior, me cubría una sábana, una colcha y un montón de almohadas, tal parece que lo material siempre termina siendo tu más fiel aliado.

Lo diferente esta noche fue que no estaba esa bella mano que me consuela todas las noches, no, no fue diferente a otras noches, arreciaba el insomnio y traía consigo a los dolores, pero mientras me aferraba a la idea de que todo estaría bien, miles de lágrimas brotaban y caían sobre mis mejillas, me abrazaba a la esperanza y en silencio susurraba "tú puedes con esto y más" y pensé, tu puedes contra el miedo, la angustia y desesperanza, que no te alcance, que no avance y nunca te venza...

...Nunca permitas que tu luz se apague, "debes mirar el dolor de cerca para fortalecerte", estoy LUCHANDO contra toda adversidad, mostrando a la vida que puede acabar con un cuerpo, pero nunca jamás va a destruir tu alma.

¡Al carajo los dolores y el insomnio, ya que, ya va a amanecer!

El valor del tiempo por Jorge Bucay

CONFETI DE LETRAS por Eréndira Ramírez



Cuando pienso en como se nos condiciona a portarnos bien desde pequeños, encuentro con mucha frecuencia que se nos habla de castigos infligidos por terceros, muchos le corresponden a Dios, ese Dios que nos somete a pruebas por demás dolorosas para darnos fortaleza y espiritualidad.

Se nos asusta con la policía, con el "coco", con el viejo del costal. Siempre advertidos de que nuestra mala conducta nos hará víctimas de un castigo o consecuencia.

Crecemos entonces aprendiendo a comportarnos, a respetar nuestro entorno y a los demás por miedo a sufrir lamentables consecuencias.

No aprendemos a que al cumplir las reglas, al ser respetuoso, honesto, vivir con valores y ética serán la mejor fórmula para tener una conciencia tranquila, para sentirnos plenos y felices de cada quehacer que realicemos en el día a día.

Hacer las cosas bien, por el placer que implica el sentirnos libres de culpa, siendo premiados por ese bienestar que da la paz interior, de que mi mejor guía viene de dentro de mi y que no necesito de amenazas, ni de ser condenado a irme al infierno, que puedo aún en un mundo tan extraviado y descompuesto como en el que me está tocando vivir, seguir pensando y actuando en lo que tengo bien claro es vivir con honradez. Respetar, amar, servir, con la fe en que nuestra mayor recompensa no requiere de morir o de la espera de una vida eterna, que es un placer terrenal que tenemos la oportunidad de disfrutar.

No hacer lo que se debe por temor, sino a cambio de la paz, de la plenitud espiritual que se consigue a través de practicar el bien.

No espero la eternidad, ni un cielo para sentirme gratificada por mis acciones,encuentro en la realización de las mismas, la presencia de Dios todos los días.






Naturaleza y bella música de Vangelis

domingo, 20 de agosto de 2017

CONTRALUZ por María del Carmen Maqueo Garza

LA GUERRA Y SUS RAZONES
El tema del momento tiene que ver con el terrorismo y la discriminación.  Los recientes ataques en dos puntos del estado de Cataluña y  en Finlandia, dan cuenta del nivel de violencia que pueden alcanzar las iniciativas movidas por el odio.  Podemos afirmar que la guerra en Medio Oriente, como un cáncer  emite sus metástasis a la Unión Europea, de modo   que estos ataques del Estado Islámico a la población civil en varios países, representan un fenómeno psicosocial complejo, que trataremos de comenzar a entender.
     La migración se vuelve un fenómeno mundial que impacta un país de muy distintas maneras.  Un territorio ocupado o en guerra enfrenta problemas que amenazan la vida y la seguridad de su población, por lo que  grupos familiares tratan de huir  en búsqueda de un país que ofrezca las garantías que el suyo no ofrece.  Hay acuerdos internacionales que contemplan un flujo migratorio anual y los presupuestos necesarios para que esos extranjeros, que ingresan en calidad de refugiados a un país, tengan lo necesario en cuanto a vivienda, alimentación, salud y escolaridad durante el primer año de estancia en el sitio de acogida.  Pasado ese período inicial se verá qué hacer con dichos grupos, lo habitual es darles albergue permanente, de modo que vienen a constituir una primera generación de inmigrantes ya establecidos que darán pie a una segunda generación de individuos que, nacidos en el país de acogida, cuentan con todos los derechos de los naturales. De esa segunda generación han salido la mayoría de los terroristas que amenazan la seguridad de países del primer mundo, en particular de la Unión Europea, aunque claro, se dan casos de jóvenes no migrantes que se afilian por voluntad propia,  habitualmente a través de Internet,  a organizaciones paramilitares como ISIS o ISIL, por citar algunas.
     Acaba de salir hace un par de días un video del rapero puertorriqueño “Residente” que yo recomendaría mucho ver, se intitula “Guerra” y  puede visualizarse  a través de youtube.  El género no es de mis preferidos, pero debo reconocer que tiene el gran valor de constituir una voz que  da a conocer muchos fenómenos sociales, como es en este caso la filiación a grupos armados que buscan cambios radicales, ya en su país de origen, ya en el de acogida.
     Si analizamos los territorios que han librado guerras a través de la historia, observaremos que, aun cuando estos conflictos armados hayan sido considerados como guerras santas o de castas, han tenido detrás fuertes intereses de orden económico, como es el caso de los conflictos actuales en Medio Oriente.  Los países afectados representan una suerte de botín para aquellos grupos o potencias extranjeras que participan o respaldan esas  luchas armadas.  Los grupos paramilitares están comandados por un líder poderoso que va manejando al grupo de guerrilleros hacia donde él o una pequeña cúpula determinan, llevándose de encuentro a gran parte de población civil inocente.
     Ahora bien, con relación a los grupos paramilitares surgidos en países desarrollados, y  que se identifican con estas hordas extremistas habría que analizar qué intereses mueven a un joven de primer mundo a involucrarse en doctrinas completamente ajenas a su formación occidental.  Lo primero que habría que conceptuar es el perfil de esos chicos que suelen provenir de familias aparentemente bien organizadas, rígidas en su formación, en las que los padres están distanciados de los hijos, de manera que el joven se siente algo así como un  bicho raro.  Por esa misma dinámica familiar el adolescente suele tener problemas de adaptación al medio, lo que lo lleva a encontrar un enemigo en cada ser humano que tiene frente a sí.
     A la par de esa sensación de inadecuación se va generando un sentimiento de odio, un soñar con acabar de un solo tajo con aquellas condiciones que propician que él se la pase tan mal.  Busca entonces, no entre lo que le es familiar –y que no le ha funcionado—sino entre lo antagónico, partiendo de la premisa de que aquello que es contrario a lo que tiene,  debe  ejercer un efecto contrario al  que tanto lo ha dañado hasta ahora. Al adentrarse en una cultura ajena y sentir que es aceptado, comienza a encontrarle sentido a la existencia, hasta estar dispuesto a dar la vida por ello.  Además, saber que pertenece a un grupo que tiene bien definidas sus estrategias y sus metas, le otorga cierta valía que hasta ahora no había encontrado en su propia vida personal.
     Un fragmento de la letra de este rap “Guerra” dice: La guerra es más débil que fuerte, /no aguanta la vida,/ por eso se esconde en la muerte.
     Terminaría diciendo que tal vez la  muerte es aquella condición que no se ha experimentado hasta ahora, en lo que el chico finca todas sus esperanzas de un mundo mejor.

CUADROS URBANOS por María del Carmen Maqueo Garza



La gran ciudad nos convierte en minúsculos insectos que vamos de uno a otro extremo procurando lo propio. La premura del tiempo nos imprime una particular celeridad que lleva a olvidar que detrás de cada rostro y figura mora un ser espiritual con sus propios sueños, sus propias historias.

   En el portal que da a la plaza cívica las bancas largas y pesadas son habitadas --al menos por un rato-- por seres humanos que se permiten darse un respiro y  bajar la careta para mostrar su naturaleza tal cual es.
   Mi inquieto afán de poeta quisiera instalarse frente a ellos, observarlos uno a uno con detenimiento, y descubrir que a las esperanzas no logra atropellarlas el carro de la indiferencia cotidiana.

Niña prodigio de gran memoria

RINCÓN POÉTICO Poesía de Jaime Augusto Shelley


Los pájaros

Chillaron los pájaros
desorbitando su silencio de altas copas.
Descendieron  cóndores y cuervos
de aceradas plumas.
Cientos de voces desencajadas
por la ráfaga
tomaron la forma de los árboles
y callaron,
recuperaron su silencio.
     Sobreviene el día.

Gracias, Carlos por esta sugerencia de la colección de Felipe Garrido.

Hacer la diferencia con Denzel Washington


Para quien así lo requiera, activar  subtítulos y luego traducción al español.
Gracias a Juan Pedro por la extraordinaria sugerencia.

CONFETI DE LETRAS por Eréndira Ramírez

Ayer oía sobre un libro que se está difundiendo,el nombre llamó especialmente mi atención: "Cuando mamá lastima" era el título.

A grandes rasgos me enteré de como era tratado el tema. Al instante pasaron por mi mente los reproches que hice tantas veces por lo que juzgaba injusticias en el proceder de mi madre, al mismo tiempo lo que yo me he reprochado otras tantas de mis errores al corregir a mis hijos.
El solo título me infligió tremendo dolor, repasé una y otra vez no todos los episodios, por supuesto, porque mi memoria solo tiene reserva imitada y seguramente guarda más a favor que en contra, pero de solo pensar en lo que pudieran decir mis hijos sobre lo que de mi actuación como madre les dañó, me sentí momentáneamente culpable e infeliz. Yo sola imaginé un ataque tripartita que seguramente merecía. 

En cuanto al juicio que yo hacía de mi madre, lo digo sinceramente, de nuevo me sentí culpable de la posibilidad de reclamarle algo, a mi edad ya vi pasar la vida del otro lado y entendí perfectamente que no tenía nada que no pudiera comprender y justificar, mi madre fue mujer entregada al cien por ciento a la tarea de crianza.

Yo por mi parte, en otra época, con otras aspiraciones y habiendo compartido mi maternidad con la profesión, sentí que tenía más posibilidades de haber lastimado a mis hijos, en un arranque de esos que solemos tener las madres en que somos presas de la tremenda responsabilidad de educar a unos hijos que además queremos sean perfectos y sentir la impotencia de no estarlo logrando cabalmente, sin contar que a esto se agregan situaciones estresantes de enfermedad o limitaciones económicas, un sinfin de situaciones que nos complican la existencia y nos hacen muchas veces terminar desquitando frustraciones con los menos responsables de provocarlas.
Por un momento, sentada en la silla de los acusados, sentí que lo único que me quedaba era pedir perdón, por todo aquello, que no era poco.
Quizá por mecanismo de defensa, o quizá porque mi conciencia lo dictó, termine levantándome de esa silla, ¿qué lograría con juzgarme como madre, o el que mis hijos lo hicieran?, ¿qué bien les haría a ellos un perdón a destiempo? ¿qué huella dejaría el pasar por el dolor de un reclamo extemporáneo hacia un acto que no fue generado ni por irresponsabilidad, ni por desamor? 

No era soberbia lo que me hacía rechazar el ser juzgada, humildad tengo para poder reconocer errores, pero si hablamos de sanación en la relación con nuestros hijos, apelo más a la conciencia que el mismo tiempo y experiencias te van dando, apuesto a que la buena voluntad y el amor que se entrega día a día en esta ardua labor de ser madres, hace que llegue a inclinar en la balanza todo lo positivo a nuestro favor.
Al final de mi soliloquio, quedé en paz.  "Cuando mamá lastima"... pero ama, protege, educa y hace todo lo que está a su alcance por lograr que sus hijos sean felices, tiene más que atenuantes para ser perdonada. 

Nadie puede escapar del juicio de los hijos, es pecado mortal que todos cometemos, pero la certeza tengo de que siempre seremos exoneradas cuando fue el amor el que nos guió.


Aleluya en violín con amor

domingo, 13 de agosto de 2017

CONTRALUZ por María del Carmen Maqueo Garza

EL PRINCIPIO DEL CAMBIO
Eres solo un peregrino que camina hacia la patria.- San Agustín.
En estricta justicia aplica la presunción de inocencia en los casos de Rafa Márquez y  Julión Álvarez.  Estados Unidos los señala como testaferros de  un capo de la droga,  aún falta comprobar las ligas entre unos y otro, sin embargo es una excelente coyuntura para la reflexión.
     En el supuesto de ratificarse la participación de ambos en el blanqueo de capitales, lo primero que viene a la mente es por qué razón figuras que ganan tanto, y en el caso del futbolista, que además de sus ingresos cuenta con  beneficios fiscales  millonarios, pudieran  considerar  meterse en actividades ilícitas como las mencionadas. Lo más fácil sería pensar que parten del supuesto de que estando en posición de enriquecerse más,  no hay razón para no hacerlo.  Aunque la hallo como una suposición muy simplista.
     Bajo el término “avaricia” o su hermana “codicia” se engloba el deseo desmesurado por adquirir o poseer más de lo que uno necesita, hacer hasta lo imposible por tener más y más, y teniéndolo, escatimar  utilizarlo, algo que habitualmente atribuimos al plano material y que nos lleva a recordar a Ebenezer Scrooge, el inmortal personaje de  Charles Dickens.  Sin embargo este afán de poseer no se limita a bienes materiales, sino que también pueden ser beneficios de orden moral, social o de reconocimiento, de manera que un individuo es capaz de cualquier cosa con tal de tener o figurar  más que los demás.
     Ahora bien, ¿por qué alguien se empeña en tener más allá de lo que realmente necesita?  Los estudiosos de la conducta humana señalan que lo que inicialmente nos impulsa es un miedo a que más delante cuando necesitemos, no haya disponibilidad de aquel bien, y por ello la necesidad de acumular más de la cuenta por anticipado.  Esto es, detrás de ese afán de conseguir, guardar o restringir bienes,  está la inseguridad o el miedo, en buena medida de corte irracional, capaz de llevar a conductas insensatas con tal de tener más.
Fromm relaciona el materialismo con la creación de necesidades, y vaya que el mundo actual tiene dentro de sus características la constante creación de necesidades.  El teléfono móvil, el pantalón o los zapatos “deben” cambiarse porque así lo marcan las tendencias de la moda o del mercado, así estén en excelentes condiciones para seguirse usando.  Y partiendo de ese maligno supuesto de que “todos” lo hacen, se genera una angustia interna que llevará a conseguir aquel cambio de indumentaria o de tecnología a toda costa.
Los objetos o las prebendas obtenidas son los símbolos de una condición frente al mundo.  No importa si las características del nuevo teléfono móvil  no representen  ventaja alguna frente  al modelo anterior, lo que importa es adquirirlo como “todos” lo están haciendo.
     George Loewestein establece una marcada relación entre la esfera emocional y la economía del individuo, haciéndonos ver cómo una es termómetro de la otra, y de qué modo los valores tradicionales de una sociedad quedan sujetos a la urgencia precipitada de adquirir, tener, o acumular más que los demás.  Así se explican situaciones como las de aquellos que construyen más mansiones de las que podrían habitar.  El decir “puedo” y “poseo” es una falacia que les otorga tranquilidad, al menos por un rato.
     Frente al desapego del Budismo, estas conductas de apego absurdo ponen en evidencia que detrás de ellas hay una gran inseguridad del ser humano.  Y pudiéramos afirmar que esa inseguridad está dada por falta de autoestima del individuo quien no reconoce en sí mismo ningún mérito, de modo que concluye que los méritos se compran y se ostentan, pero no se desarrollan dentro de uno mismo.  Valores como el autoconocimiento, la integridad y la honestidad, --desde esta perspectiva-- quedan fuera de lugar, y la generosidad y el altruismo son cosas de ficción. De este modo el apego proviene de la conciencia de saberse pobre en sí mismo, debiendo hacerse de posesiones materiales para sentirse rico. ¡Qué cosas! Y va el individuo tras los símbolos y las quimeras, sin  asumir que el tesoro verdadero está en el significado y no en los símbolos.
     Si vamos por la vida sin una conciencia cósmica,  creyendo que nuestro destino termina bajo una pila de tierra, por supuesto que vamos a querer poseer y acumular desesperadamente, para sentir que vivimos  Y vamos a depender de aquello que acumulemos, y  buscaremos  tener más y más, como oxígeno vital, y en aquel apego jamás podremos conocer la serena alegría de estar bien dentro de nuestra piel, o la libertad, o la creatividad, o el amor transformador, al que ni la muerte logra apagar.

     El principio del cambio radica en el corazón, en sabernos parte de un todo superior a través del cual somos plenos  y trascendemos.

VIÑETAS por María del Carmen Maqueo Garza


Es más cómodo marcar distancia, sentirse diferente
por el color de la piel, por el país de origen.
Ocultar detrás de estos rasgos
todos nuestros temores, las inseguridades.
Dejar de luchar por ser mejores personas
en nuestros actos,
sintiendo que las raíces genéticas nos hacen superiores.

Es no entender el sentido último de la vida,
no haber comprendido a Gandhi, a Luther King, a Mandela.
Es suponer que Dios se somete a nuestra demencia.
Es violentarnos, atropellar a quienes son distintos.
Esta actitud da cuenta de cómo actúa un corazón
carente de amor
habitado por demonios de capucha blanca.

Eufrosina Cruz Mendoza: Cómo arrebaté mis derechos

RINCÓN POÉTICO; Tatiana Espinosa Yllades


"Abril en julio"
1
Sola.
En esta soledad
enamorada sola.

Detenida por tus labios
mi soledad,
celda en el tiempo.
Mi piel te pertenece y calla,
beso en el beso.

Asombro, huella en mi piel.
Murmullo de tu boca cerca.
     Ternura,
margen,
--orilla quieta--,
principio de mi cuerpo
amante.

Abrazarte en el hilo de las horas;
dibujarte con mi risa.

¿La soledad?
Un canto,
un gesto, un despertar.

Agradezco a Carlos esta sugerencia del catálogo de Felipe Garrido.

Rescate de un cervatillo

CONFETI DE LETRAS por Eréndira Ramírez


Hay muchas maneras de evitar la frustración, una de ellas es el buen humor, compartir la vida con gente que sabe reír, que le encuentra a esta ese lado amable que siempre tiene y que resulta el antídoto perfecto para llenar el vacío que deja el no poder hacer realidad un deseo. 

Aquí no hay genios, ni hadas madrinas, aquí la magia radica en nuestra percepción, en nuestra capacidad de fijarnos metas accesibles, en alcanzar sueños, pero mantener la objetividad, reconocer límites y facultades. 

La vida es el logro no tan solo de un gran éxito, sino el cúmulo de varios pequeños y medianos éxitos que día a día somos capaces de lograr. No vayamos tan solo tras un sueño, hagamos de cada día la consecución de alguno, y formemos cadenas de ilusiones, de metas, de sueños hechos realidad que nos hagan sentir la dicha de vivir, de seguir en este reto continuo que es la vida. Coloquemos banderines en cada pequeña montaña escalada, que la vida no siempre nos permitirá ascender a la más alta, pero desde donde hayamos llegado poniendo nuestro mayor empeño, voluntad, honestidad y fe valoremos lo vivido. 

Equilibrio en nuestra vida, no mediocridad, no conformismo, tan solo estabilidad y reconocimiento de los límites de nuestras capacidades. Aceptación y optimización de los recursos de que hemos sido dotados y tesón por habilitarlas al máximo, sin perder vista que no todo lo que deseamos se hará realidad. Eso es buena frase, pero admitámoslo, no una verdad.

Hermosa música: Nocturno de Chopin

martes, 8 de agosto de 2017

CONFETI DE LETRAS por Erèndira Ramìrez

Cuando se nos educa, se nos repite una y otra vez que esa será nuestra herencia.
   Enseñarnos a aquilatar nuestros estudios, a saber que en esa preparación está en gran parte nuestro porvenir, es el sermón nuestro de cada día. Ese porvenir basado en lo que logremos aprender y en nuestras capacidades y potencial para lograr tener un patrimonio.
     En eso se va la mayor parte de la vida, primero en prepararnos y después en trabajar, en constante búsqueda del ascenso en nuestra posición social, mientras más alto escalemos y logremos acumular bienes seremos admirados, por la casa, el carro, la capacidad adquisitiva que vayamos mostrando tener.
     Orgullosos de haber logrado lo que se esperaba de nosotros o frustrados de ser considerados mediocres, conformistas, por no hacerlo. 
   No se puede dejar a un lado la importancia de esforzarse por lograr bienestar económico, nadie vive del aire y menos ahora que la atmósfera está tan contaminada. Sin embargo resulta fundamental que no dejemos de insistir en imprimir en nuestros hijos el sello que nos caracteriza como seres humanos, nuestro patriminio espiritual, que finalmente es el que nos da la posibilidad de mantenernos en este mundo con la fortaleza suficiente para embestir las tempestades que se nos puedan presentar y que no se compran con dinero ni tampoco puede el más alto rango alcanzado en oficio alguno, permitirnos enfrentar y salir airosos.
   Quizá no es cuestión de repetir una y otra vez que debemos aprender a compartir, que debemos cultivar afectos, que nuestro trabajo debe rendirnos frutos y satisfacción en la medida en que también contribuye al binestar de otros, eso no es a través de sermones que se transmiten, sino de nuestras propias acciones. 
   Enseñanza valiosa el ejercitar la acción de dar, que a través del ejemplo quede impresa en la mente y corazón de nuestra descendencia. 
   Mi tiempo, mi bienestar, es tan importante como el de aquel que me necesite. Porque yo he sido favorecido cuando incluso sin solicitarlo lo he necesitado, tengo la obligación moral de correspondencia, y en ello la satisfacción enorme de saberme útil, capaz de librarme del egoísmo que me encierra en mì mismo.
   Librar las fronteras del yo es tarea fundamental para reconocer en el verbo "dar" la mejor acción que lleva implícito el amar. 
   Quien logra asimilar esto, jamás mediocre se podrá llamar.

domingo, 6 de agosto de 2017

CONTRALUZ por María del Carmen Maqueo


PADRES INFORMADOS
Marìa del Carmen Maqueo Garza
Nos agobia la cantidad de niños robados o extraviados que se reportan por los distintos medios de comunicación.  Una parte  corresponde a jovencitos mal orientados que asumen conductas de riesgo, otras veces  la garra del crimen organizado  da cuenta de la sustracción de menores.  Una tercera modalidad  corresponde  a descuido de los padres, a lo cual quiero enfocarme.
     Hace algunos días caminaba  por el centro de la  ciudad de Guadalajara,  tuve que entrar  a una farmacia y lo hice solamente por causas de fuerza mayor, pues aquello era una locura, tal vez por razón de  ser quincena y mediodía.   Llamò mi atención que justo delante de mì caminaba un par de pequeñitos, mi ojo de pediatra me indicò que tendrían dos y tres años respectivamente; de momento me sorprendió que parecieran andar solitos, ya luego pude constatar que la que supongo  sería  su madre, una mujer joven que caminaba y atendìa el teclado del celular al mismo tiempo, iba unos cinco pasos delante de ellos.   En la locura  de solicitar el medicamento y pasar a pagarlo entre aquella aglomeración,  perdí de vista a las tres figuras, pero pude continuar la narración por boca de mi hermana quien me esperaba afuera.  Me indicó que primero salió la mujer sola, luego apareció el mayor de los hermanitos, al que de inmediato  la madre reclamò  acerca de su hermano.  No sabiendo què decir el niño de tres años fue acreedor a una cachetada y un grito de su madre quien lo envió dentro del establecimiento a buscar al pequeño, y finalmente –despuès de unos minutos—aparecieron ambos niños caminando hacia la mujer, luego de lo cual partieron de igual forma, la mujer por delante y los dos chiquitos siguiéndola unos pasos detrás.
     Cuando observo algo asì vienen a mi mente  los cachorritos nacidos en la calle, probablemente de un total de  seis dos mueran en las primeras horas, y de los otros cuatro serán uno o dos que sobrevivan y adquieran una enorme habilidad para sortear  los vehículos que pasan a gran velocidad, en tanto otros dos cachorritos mueran en los primeros intentos por  cruzar alguna avenida, quedando de ellos como recuerdo una mancha informe adherida al asfalto. Ahora bien, regresando a la mujer de la farmacia, de acuerdo a la ley de probabilidades, mientras sucedió lo que les narro esos dos menores pudieron ser exitosamente sustraídos, no pesaban màs de doce kilos uno y diez  el otro, de modo que un par de adultos pudieron perfectamente haberlos levantado para  caminar velozmente con ellos, de modo que cuando la madre finalmente se percatara de su ausencia, se hallarìan al menos a un par de cuadras a la distancia.
     Ahora bien, ¿hasta què punto este crimen  hubiera sido  responsabilidad de las autoridades de seguridad pública, cuando en realidad se debió a un  descuido de la madre?  Si por desgracia fueran muertos y aparecieran en una vereda, ¿puede atribuirse la responsabilidad a la inseguridad, al crimen organizado, o a què, cuando correspondió  a   la figura materna que en su momento no los vigilò?...
    Traer al mundo una criaturita es muy sencillo, la prodigiosa naturaleza se abre paso y un jovencito està en condiciones de procrear a muy temprana edad, sin que esto signifique que estè capacitado para hacerse responsable de velar por los intereses de ese nuevo ser.  Y màs todavía inician su vida sexual a edades muy tempranas inmersos en un mundo altamente erotizado que marca estilos de vida artificiales los cuales llevan  a  una niña de 12 o 13 años a  salir embarazada.
     La mujer del relato no tendría menos de 24 años, sin embargo su actitud da cuenta de una falta de responsabilidad cuyo origen podemos imaginar mas no determinar con certeza.  Eso sì, està visto que no mide el riesgo al que està sometiendo a sus niños –no lo mide o no le interesa, lo que sería aùn màs grave--.
     Sabemos que detrás de muchas iniciativas del gobierno  hay intereses de personajes que obtienen tajada política o econòmica.  Este asunto tan en boga  de que un niño o niña tenga la opción de decidir a què  gènero siente pertenecer, y el asunto de que una niña de 11 años comience a tener relaciones sexuales antes  de que empiece a reglar y tenga formas de mujer, siempre me han parecido iniciativas populistas que favorecen los intereses de unos cuantos, y no de la población, mi opinión muy personal.  Entonces, si asì se va a proceder, es obligación de  las autoridades que promueven y  apoyan esas iniciativas, encargarse  generar conciencia en los “beneficiarios” de los riesgos que asumen: La alta tasa de suicidios relacionados con cirugìas para cambio de sexo,  y el escenario terriblemente desgarrador de  niños robados, vejados o muertos  porque sus padres no tuvieron  la preparación para cuidarlos debidamente.

domingo, 30 de julio de 2017

RINCÓN POÉTICO: John Jairo Junieles

ÁRBOL DE TINTA
Un hombre busca toda su vida un lugar al que llamar su casa, y una sonrisa a prueba de culpas.
   Breve en el aire y bajo las estrellas, son mis deseos lo que me salva y me condena.
   Mi árbol de tinta. su forma de irrumpir en la luz, de hollar el silencio.   Su verde palabra, alzándose como un dedo con fiebre acusando al cielo.
   Árbol de tinta, cuerno del baldío, nube enraizada, grito desatado. Las estrellas son las hojas de esta estación adversa, tiemblan como peces rabiosos atrapados en su red.
   Bailo alrededor de mi árbol, invoco lluvias y mejores vientos.  Ni paz ni guerra, ni Dios ni Diablo, soy otra cosa, algo como un obstinado jardinero de piedras.
   Árbol de tinta, soy tu rama y tu raíz, tu fruto y tu gusano.

Agradezco a Carlos esta valiosa sugerencia de la propuesta poética de Felipe Garrido

CONTRALUZ por María del Carmen Maqueo Garza

MALIGNA QUIMERA
Uno de los grandes problemas de nuestro país ha sido la inveterada costumbre de nombrar políticos y no especialistas del área, para ocupar los mandos medios y superiores de las distintas dependencias, tomando en cuenta lazos de amistad o  compromisos que un funcionario tenga con otro, más que la capacidad probada del aspirante al cargo. Un ejemplo muy claro ha sido el del trágico socavón morelense, por citar alguno de tantos que ha habido en los últimos ochenta años. El titular de la SCT en el estado de Morelos asumió el cargo sin tener la mínima experiencia en el ramo, y como dice el dicho: “Tanto peca el que mata a la vaca como el que le estira la pata”.  Responsabilidad del titular estatal Alarcón Ezeta por aceptar el puesto; responsabilidad de Ruiz Esparza, titular de la SCT a nivel federal por nombrarlo, del gobernador Graco Ramírez por apoyarlo, y de EPN por permitirlo. ¿Sí o no?... 
     Ahora surge otro caso que en una primera lectura no pareciera tener tanta relación con esos asuntos de impericia y corrupción, pero que a fin de cuentas es una vertiente más del  mismo problema.  Cien inmigrantes indocumentados son abandonados en la caja de un trailer en el estado norteamericano de Texas, y para cuando los descubren una parte de ellos ha muerto. Dentro de la información que se da a conocer en torno a este lamentable hecho se sabe que cada uno de esos individuos tuvo que pagar a la red de tráfico de humanos más de $100,000 pesos para ser cruzado a través de la línea  fronteriza.  Y aquí es donde  quiero iniciar mi reflexión.
     Sabemos que los programas de apoyo a sectores menos favorecidos tienen una bolsa para otorgar microcréditos a emprendedores.  El monto de cada uno de esos préstamos anda alrededor de los $30,000, con intereses  muy bajos, y –al menos en teoría—están disponibles para quien los solicite para emprender un negocio o una cadena productiva. Ahora bien, es muy probable que los jóvenes  no los soliciten   porque en su región no hay una organización que les abra camino para utilizar ese recurso de manera eficiente, y aquí es donde habría que preguntarnos qué ha hecho el gobierno para detectar esos nichos de oportunidad y diseñar cadenas productivas, de suerte que la gente joven piense en quedarse en su terruño, y así favorecer el desarrollo de esas regiones.
Es muy doloroso ver cómo las familias del sector rural se sacrifican por cierto período de tiempo para recaudar lo necesario para enviar a uno de sus miembros –el mejor dotado—en búsqueda del sueño americano, en ocasiones con resultados funestos, como fue esta vez para algunos de ellos.  Se confía ese monto que no es cualquier cosa, así como la vida y la integridad de su familiar, en manos de traficantes, que para nada van a actuar como  hermanitas de la caridad. A la fecha funcionan como  redes de tráfico humano  a merced del crimen organizado, con la colusión de autoridades a ambos lados de la frontera. Baste recordar el caso de la matanza de San Fernando, Tamaulipas ocurrida en el 2010.
     Casos como este ponen en evidencia la desarticulación que existe entre  programas gubernamentales.  Si hay una región del país con problemas de desarrollo, corresponde a las autoridades diseñar un programa que los resuelva, pero para ello necesitamos que las instituciones estén capitaneadas por especialistas en la materia, y no por improvisados colocados allí por intereses ajenos al bien común.  Se requieren científicos con liderazgo para  detectar las necesidades de una región, y con la preparación suficiente para diseñar, echar a funcionar, supervisar y evaluar programas encaminados a subsanar esas mismas necesidades.
En la mancha urbana existen  individuos jóvenes que han perdido una o ambas extremidades, convertidos en pedigüeños. ¿Será por falta de orientación? ¿Será porque no existen oportunidades de capacitación? ¿O será por molicie?... En cualquiera de los casos, se trata de un desperdicio de talento, que da por resultado una pobre calidad de vida para el individuo, su familia y  la comunidad misma. ¿Dónde están los programas gubernamentales para capacitar y agremiar a estos jóvenes en cooperativas o en cadenas productivas que apoyen la economía regional?
      Los problemas de seguridad resultan de falta de planeación estratégica, y no se resuelven con la militarización. Mientras no los veamos de este modo seguirá habiendo casos de jóvenes transportados peor que reses después de haber pagado cantidades exorbitantes a redes de traficantes que no hacen más que fortalecer el crimen organizado.
     ¿Qué México queremos? ¿Y qué parte del problema vamos a asumir como propia, para comenzar a trabajar?... Porque, de no hacerlo, nos estamos sumando con nuestra indiferencia, a la maligna quimera que rompe sueños como pompas de jabón.

VIÑETAS por María del Carmen Maqueo Garza

Las ciudades son como los hombres. Guardan distintos estados de ànimo, y asì como una mañana despiertan alegres y despejadas, otras pueden hacerlo sombrìas y nostàlgicas.

Asì vi amanecer hoy a la solemne Zacatecas, la ciudad de las montañas de  tierras rojizas, con hombres y mujeres de rostros rubicundos y miradas claras.  Ese mineral que se dibuja por sobre las cordilleras mediante incontables callecitas bordeadas por casas que a la distancia parecen de juguete.

Hoy la ciudad que crece entre montañas no pareciò alegrarse por los vehìculos que serpentean sus caminos copados por la niebla, como si por alguna razòn hubiera amanecido triste, sin ànimo para responder a sus visitantes.

Cuando ya la ìbamos dejando atràs los cielos parecieron despejarse, y allà al oriente comenzò a elevarse una gran bola de fuego entre filones de diversos tonos.  El majestuoso astro sol llegaba como la luz bendita que ilumina cualquier remanso gris de la noche. Con èl se renovaba la esperanza.


Lluvia de posibilidades: Video divertido

RINCÓN POÉTICO: Poesìa de Juan Gelman

AMOR 
Las maravillas y miserias del amor.
Sus oscuros fulgores, sus catástrofes.
Caminar por el filo de la pérdida.
Dar lo que no se tiene.
Recibir lo que no se da.
El amor a la poesía,
a la madre, a la mujer,
a los hijos, a los compañeros
que cayeron por una esperanza,
a la belleza todavía de este mundo.
Como cualquier hombre
amé y amo todo esto.
Algo de todo eso tal vez
temible en los poemas que siguen,
escritos a lo largo de 50 años.
La muerte me enseñó
que no se muere de amor.
Se vive de amor.

¿Cuidamos o nos extinguimos? De la razòn al sentimiento

CONFETI DE LETRAS por Eréndira Ramírez


Gran parte de nuestra vida lo llenan los afectos que a lo largo de ella hemos ido plasmando en ese lienzo en blanco que, cuando llegamos a este mundo se nos da, para que cada uno de acuerdo a sus habilidades, destrezas, creatividad, imaginación, pasión, dedicación, y preferencias vaya creando.

En lo personal, sin mucho talento, pero con gran pasión he dedicado buena parte de mi tiempo en hacer que el cariño, la amistad, los afectos positivos que gracias a Dios han sido tantos en mi vida, ocupen un sitio privilegiado en esta obra vital.

Al final creo que lo que viste y deja mejor color en la vida es lo que pinta el amor, y quien lo descuida por buscar en otras aspiraciones la plenitud, la felicidad, se encontrará tarde que temprano con un vacío que no podrá llenarse con estériles lamentaciones.

Siempre que te des un tiempo para esto o aquello, incluye en esto o aquello a la amistad, en volver a ver a quién llamas importante en tu vida. Dejar a un lado la tecnología y reflejarte en la mirada de los que amas y están a tu lado, estrechar la mano, y mirar a quién te habla de frente, sin interrupciones. Regocíjate con la maravilla de esos encuentros personales,que tienen la magia de transmitir las emociones más perecederas y profundas que puedas experimentar.

Ama, y sé responsable del amor que has despertado en otro, no minimices esfuerzos por conservarlo, no lo traiciones, no lo descuides, no lo maltrates, no lo ignores, deja en el lienzo tan solo pinceladas de gratitud, de buena voluntad.

Hay que pintar con el alma, con el cerebro conectado al corazón, con el corazón blindado contra la soberbia y el egoísmo. Hay que pintar un lienzo que sea digno de quedar colgado en un muro de la galería de nuestros seres queridos.

Cuando los profesionales tocan en la vía pública 1


domingo, 23 de julio de 2017

CONTRALUZ por María del Carmen Maqueo Garza

REINGENIERÍA PARA LA JUSTICIA
Llegó Javier Duarte a nuestro país, ahora sabemos que conforme a la solicitud de extradición son  escasos los delitos de orden federal por los que se le podrá acusar, lo que  explica la actitud alegre y confiada del exgobernador a partir de que se le notificó su envío a México. Como sucede en todos estos casos de corrupción, las fallas –técnicas o más bien a modo—llevan a un individuo como este a quedar exculpado, y a que esas cantidades multimillonarias robadas del erario público jamás sean reintegradas.
     En México tenemos leyes mucho muy complejas que por lógica tienen huecos, los que utilizan en su momento los abogados para ganar un proceso judicial.  Y así tenemos a los grandes ladrones salidos de la función pública, enriquecidos de manera inexplicable, a los que el sistema no puede tocar.
     A quienes conformamos la ciudadanía nos irrita saber que estos sujetos, tras un ejercicio público plagado de irregularidades, con sueldos y dietas exorbitantes y opción a robar, la ley no esté en condiciones de sancionarlos.  Es la forma equivocada y malintencionada en que funciona el sistema para beneficio de las cúpulas en el poder.
     Una “justicia” discrecional para beneficio de los delincuentes  tiene muchos lugares comunes.   Aunque sorprendan a un individuo embolsándose fajos de billetes, cuenta más su dicho que los hechos, y la autoridad es capaz de basarse en el mismo  para exonerarlo.  Igual obra esa nueva modalidad de proteger la identidad del delincuente con una “N” y cubriéndole los ojos.  Y detrás de ello viene el nuevo Sistema Penal Acusatorio que  parece cuidar más al acusado que a la víctima.
     Ejemplos de esto último hay muchos, uno  frecuente es el de la violencia contra las mujeres en su modalidad de violación: Una mujer violada que se defiende  puede terminar siendo acusada de delitos dolosos por el hecho de tratar de resguardar su vida, así de simple. Para ilustrar un caso por demás significativo está la historia de Yakiri Rubio recogida por Ana Katiria Suárez en su libro “En legítima Defensa”.
     ¿Qué nos pasa a los mexicanos? ¿Por qué la justicia se inclina de  manera tan grosera hacia donde no debe? ¿Por qué permitimos que haya un sistema burocrático de lo más complicado y costoso, que da resultados a ratos tan deficientes?... Hace un par de días parafraseaba Sergio Sarmiento a Tácito al mencionar que “Entre más corrupto el Estado, mayor el número de leyes”, algo que se cumple cabalmente en nuestro sistema legislativo.
     Si analizamos en qué base ciudadana se sustenta este árbol de frutos amargos, diríamos que en el “no me importa”, pecado venial  que todos cometemos en mayor o menor medida:
  • -          No me importa que el joven con un carro deportivo y sin logo que lo justifique, ocupe el cajón de discapacitados.
  • -          No me importa que el matrimonio de clase media con un niño de 6 años, en la  tienda departamental, permita que el muchachito saque un juguete de su empaque, juegue con él y luego lo abandone en cualquier pasillo.
  • -          No me importa en esta misma tienda tomar un yogurt para mi hijo, y deshacerme del envase cuando lo haya consumido.
  • -          No hago nada cuando el sujeto violento se mete en la fila a la brava. Ni cuando observo a un grupo de jóvenes dañando sitios públicos.
  • -          Tampoco me preocupa que el joven se pase sistemáticamente los cruceros con el semáforo en rojo. O que acostumbre ir manejando y hablando por celular.
  • -          Soy indiferente ante la actuación del pariente o amigo  que  transa, “al fin que todos lo hacen”, y “el que no transa no avanza”.
  • -          No veo –o no quiero ver—que esos pequeños actos encarecen y dificultan la vida de cada uno de nosotros.
  • -          No me importa que los demás batallen, mientras yo resuelva mi problema de manera rápida y eficaz, por cualquier camino.
  • -          No me interesa dejar la justa propina en un establecimiento, así haya recibido una atención de primera.
  • -          No me preocupa pasar por encima de los derechos del otro, en un sistema que aplaude más  al ventajoso que al  justo.

En esta sociedad que vamos construyendo entre todos, día a día, con nuestras pequeñas acciones, para conformar un gran árbol de frutos agrios, no nos sorprenda entonces que se presenten fenómenos escandalosos y ofensivos como los de los actuales ex gobernadores corruptos, los Duarte, Yarrington y Borge, por citar unos cuantos,  o el caso de las constructoras especialistas en socavones, que tienen una historia negra de trabajar mal, con sobreprecios y abandono de la obra, pero  que siguen  siendo contratadas una y otra vez.

     Urge una revisión  de nuestra legislación, un lanzarse con todo para un rediseño que vea por el interés fundamental de la nación, y no un sistema que genere  lo contrario.  Y claro, nosotros ciudadanos, como base de sustentación de esa estructura de gobierno, somos los primeros obligados a revisarnos a conciencia antes de exigir.