Una red social cuyo propósito es contribuir a enaltecer la calidad humana, la sensibilidad ciudadana y la autoestima. Un pequeño espacio que aliente, reconozca y difunda los valores de los diversos ciudadanos del mundo. Que nos impulse a cuidar del planeta, y a edificar la sociedad justa y buena a la que todos tenemos derecho.
lunes, 20 de noviembre de 2023
domingo, 19 de noviembre de 2023
POESÍA DE HÉCTOR OLVEDA
Fábula del camaleónEspejo universal, perjuro entorno.
Sensual embaucador, una falacia
que a la vista se pierde y fuera gracia
de no tener virtudes como adorno.
Las que a veces delatan su contorno
granulado reptil, que Damasquina
lleva la piel y un rabo sin bochorno
igual que una rizada serpentina.
De la giba que tiene su cabeza
a la sierra que pasa por su espalda
brilla un cielo color azul turquesa
y una veta carnosa de esmeraldas.
A la parodia que inventa de lo cierto
no escapa ni telón, ni utilería
cuando disfraza la sublime cobardía
el recurso teatral de su pigmento.
Talento que brota a sus escamas
como lunar que viene de familia
igual imita la angustia de una rama
que un pétalo feroz de buganvilia.
Se aleja, de sitios y de gente
camuflaje de tedio y de fantasma
y del aire que corre se le plasma
El inocuo color del trasparente.
Camaleón; te pareces a Dali y
a Mata Hari.
A la obra de arte de un espía.
Al Fakir, al ojo del vidente
Y al vagón de un prehistórico
tranvía.
Copista magistral, cara de asceta.
Divina majestad de los contrastes
tienes por dentro rendida la paleta
Del Greco, de Rembrandt, de Velázquez.
Criatura inerte, de pronto se oscurece
y el color de su mágico holograma
se prodiga fastuoso en una llama
como el astro que de luz se desvanece.
A la fábula jamás desencantada
del camaleón, no falta moraleja
“Quien a un mundo de sombras se asemeja
Se confunde tan solo con la nada."
Sensual embaucador, una falacia
que a la vista se pierde y fuera gracia
de no tener virtudes como adorno.
Las que a veces delatan su contorno
granulado reptil, que Damasquina
lleva la piel y un rabo sin bochorno
igual que una rizada serpentina.
De la giba que tiene su cabeza
a la sierra que pasa por su espalda
brilla un cielo color azul turquesa
y una veta carnosa de esmeraldas.
A la parodia que inventa de lo cierto
no escapa ni telón, ni utilería
cuando disfraza la sublime cobardía
el recurso teatral de su pigmento.
Talento que brota a sus escamas
como lunar que viene de familia
igual imita la angustia de una rama
que un pétalo feroz de buganvilia.
Se aleja, de sitios y de gente
camuflaje de tedio y de fantasma
y del aire que corre se le plasma
El inocuo color del trasparente.
Camaleón; te pareces a Dali y
a Mata Hari.
A la obra de arte de un espía.
Al Fakir, al ojo del vidente
Y al vagón de un prehistórico
tranvía.
Copista magistral, cara de asceta.
Divina majestad de los contrastes
tienes por dentro rendida la paleta
Del Greco, de Rembrandt, de Velázquez.
Criatura inerte, de pronto se oscurece
y el color de su mágico holograma
se prodiga fastuoso en una llama
como el astro que de luz se desvanece.
A la fábula jamás desencantada
del camaleón, no falta moraleja
“Quien a un mundo de sombras se asemeja
Se confunde tan solo con la nada."
PUBLICACIÓN DE EDITORIAL SEXTO PISO ESPAÑA
Valeria Luiselli se convierte en la primera escritora latinoamericana seleccionada para la Biblioteca del Futuro (@futurelibraryno)
@valeria_luiselli: «Mi hija pequeña tendrá noventa y tres años en 2114. ¿Debo escribir tendrá o tendría? Mi hija mayor podría tener ciento cinco. Son matemáticas difíciles de pronunciar en voz alta, un horizonte difícil de imaginar. Estoy segura de que ahí estarán las montañas. Habrá vastos desiertos, selvas enmarañadas, vientos y tormentas. Habrá micelio. Los océanos estarán allí, hinchándose y retirándose como llevan haciendo tanto tiempo. Estoy bastante segura de que las aplicaciones y los códigos QR se habrán vuelto tan obsoletos como lo son ahora las máquinas de fax y los beepers. Y es un alivio imaginar eso. Quizá no haya fronteras nacionales, ni directores ejecutivos, ni cáncer. Y eso también es bueno imaginarlo. Estoy segura de que habrá curiosidad, y gente que se enamore perdidamente, y largas conversaciones. No es tan difícil de imaginar. Acepté esta hermosa invitación para formar parte de la Biblioteca del Futuro porque espero, con toda mi fuerza y anhelo y capacidad de imaginar, que en el año 2114 abunden las partituras musicales, los caballos salvajes, los coros a capella, las pinturas al óleo, los baobabs, las predicciones astrológicas, las ballenas jorobadas, las lenguas antiguas y nuevas, los saguaros en flor, las manos que escriben y los ojos que leen».


¡Enhorabuenísima, Valeria!
Tomado de la página de Fb de mi querida Margarita Aguilar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)