domingo, 30 de marzo de 2025

2 CONFETI DE LETRAS por Eréndira Ramírez


En la vida se coincide con tantas personas a través de los años, muchas de las cuales llegaran a borrarse de nuestra memoria irremediablemente. Sin embargo habrá otras que no solo decidan mantenerse vivas en ella, sino que se alojan en el corazón, y esas siempre serán recordadas, quizá por eso el verbo recordar etimológicamente tiene ese significado: "volver a pasar por el corazón".

Hoy quiero hablar de una de esas personas que en mi vida ha dejado huella, una gran señora por la que siempre estaré agradecida a la vida y a Dios de haber tenido esa maravillosa coincidencia en tiempo y espacio.

Yo, al igual que muchos que la queremos, le llamamos "Carmelona", y si que le queda el nombre a esta señorona.. Dueña de una personalidad imponente, sensible al punto de llanto fácilmente, igual ha sido de voluntad férrea ante la adversidad.

Mi cuñada, que la verdad decirle así me parece restarle a mi afinidad sentimental hacia ella méritos, fue durante mi estancia en Cajeme, depositaria de mi afecto, de mi confianza, compañera en risas y llantos, con gran asertividad en sus consejos, positividad que me ayudó tantas veces a tomar y aceptar decisiones de las que dudaba.

Su casa, la casa de tantos que por ella pasábamos, sus deliciosas comidas que compartía sin reservas, así como su tiempo, su cariño, su nobleza, ese criterio amplio que podía asimilar los cambios de la modernidad, la hacían una persona sin ataduras a creencias o patrones ajustados, con la flexibilidad para poder adaptarse a lo que iba sucediendo y con ello ser comprensiva con generaciones más jóvenes.

Mi Carmelona querida, la mejor madre, esposa, hermana, abuela, y bisabuela. ¿Cómo olvidar su relación con mi finado esposo, al cual por tantas coincidencias con ella le llamaba yo a veces Carmelito? Disfrutaban la vida, con ese don de gente que se le dice a personas que como ellos parecen poseer un imán que nos atrae, carismáticos a más no poder, con una gran afición a las compras, ¡hasta en eso eran compatibles los Carmelitos!

Hoy decidí en este narración solo hacerle un humilde homenaje a la Carmelona, para hacerle saber a ella, en vida, deseando puedan llegarles mis palabras, mi cariño, mi admiración , respeto y un agradecimiento enorme por todo lo que significa en mi vida.

Seres humanos como ella hay pocos, soy una afortunada de haber convivido tanto tiempo y tan de cerca con ella.

Por siempre querida Carmelona, vives y vivirás en mi corazón.

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