sábado, 13 de agosto de 2011

COSAS NUESTRAS por Jorge Villegas

Jóvenes
Cuando sus hijos menores hacían una diablura, mi hermana no los reprendía.
No te voy a castigar, les decía, sólo te voy a desear que tengas un hijo como tú.
Ahora que son cincuentones, ellos tampoco son partidarios de los castigos.
Saben que sus hijos pagarán penitencia cuando también lleguen a ser padres.
Cambian las costumbres, se transforman los valores de generación en generación.
Pero ya en el siglo cuarto, San Agustín hablaba de la rebeldía de los jóvenes.
Batallamos para entender que un joven es una obra en construcción.
Nada en él es definitivo ni fatal.  Sólo hay que cuidar que tenga buenos cimientos.
jvillega@rocketmail.com

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