Es tan común ver a personas que manejan cambios de carácter, irritabilidad, agresividad injustificada, gente que se instala en su zona de confort y se quiere convencer a sí misma que ahí está bien, que no necesita mas. Gente que tiene tanto potencial y pocas ganas de explotarlo y que diera la impresión de que son conformistas, sin embargo dentro de ellos está la lucha entre el querer y el decidir hacer, en su interior hay un impedimento que surge en algún momento de su vida, una insatisfacción de necesidades básicas afectivas que son parciales pero permanentes y que van haciendo un hueco emocional que impide avanzar, que frena la voluntad y cuya carencia ha sido inadvertida o menospreciada por la persona que la padece. Gente valiosa que da falsas impresiones, porque ni ellos mismo logran tener un espejo donde se refleje su realidad.
Así en la vida se pasan muchos años o a veces la vida misma en reconocerse a sí mismo y las luchas internas que reflejan actitudes para los que lo rodean, injustificadas, anormales, terminan siendo desgastantes y estériles.
Ojalá siempre todos fuéramos capaces de reconocer nuestras carencias y cómo satisfacerlas. Equilibrio entre mente y corazón, entre espíritu y razón son quizá la clave que nos lleve a lograr estabilidad emocional.
Creo que un mejor ejercicio es pensar en lo que si tenemos, en nuestras fortalezas y cualidades. Las mayores carencias nacen del desconocimiento de nuestro potencial, de una autoestima negativa. Quizá el mayor error es pensar que lo que nos falta para tener ese equilibrio está fuera de nosotros mismos.
ResponderBorrarRespetable opinión. Yo creo que es tan importante reconocer potencialidades como carencias. A mi la vida, tardíamente me ha dado oportunidad de reconocer carencias y con ello ser capaz de encontrar la forma de satisfacerlas.
ResponderBorrarRespetable opinión. Pero no me refiero a estar pensando permanentemente en mis carencias, sino en no ignorarlas y buscar estraregias para que no sean lastre que impida crecimiento. Saberse ver en el espejo y reconocerse con aciertos y fallas no tiene porque dañar el autoestima.
ResponderBorrarSaludos y muchas gracias por leerme