domingo, 31 de mayo de 2026

CONFETI DE LETRAS por Eréndira Ramírez


Puedes decidir tu vida, planearla, agendar tu día a día. Organizar tus actividades cotidianas, tener proyectos a corto, mediano y largo plazo.

Esto es factible, deseable quizás, sin embargo tienes también que poseer la adaptabilidad a que no todo será como lo tenías calculado, a que la vida te dé un golpe de timón y te obligue a cambiar el rumbo, a redireccionar, y tener estrategias para no ser presa de la frustración por no lograr un propósito, para estar abierto y aceptar con positividad un nuevo reto, sin aferrarnos a lo preestablecido, sabiéndonos arquitectos de nuestro destino pero a expensas de circunstancias insoslayables, que encontraremos durante el trayecto de nuestras vidas, y que son las que impiden nos convirtamos en seres soberbios que pretenden tener el control absoluto de su vida, o débiles de carácter que ante el primer obstáculo se rinden. 

Ser dúctiles, saber improvisar, generar aquello que no teníamos o pensábamos tener seguro y súbitamente perdemos, creativos, abiertos al cambio, y a la posibilidad de más de una vez volver a empezar, a hacer camino al andar cuando el trazado ya no sea posible seguir. 

Recomenzar, siempre es oportunidad reencuentro con destinos mejores, de enmendar errores, de recuperar lo valioso que ya poseíamos, de reflexionar y acrecentar ese arsenal de experiencias que al sortear la vida nos van dando un valor espiritual, que finalmente es el que mantendrá nuestra fe en que la vida, venga como venga, es invaluable, es obra definitivamente de Dios.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario