domingo, 16 de agosto de 2026

CRÓNICAS DE UN DON NADIE por Luis Toraya

 Tres años de silencio

15/ago/2026

Cada 15 de agosto, mientras la ciudad celebra allá afuera el día de la Asunción, el tiempo en esta casa se detiene.

Tres años sin ti. Tres años habitando este silencio de cristal que todavía cruje en los pasillos. Un trienio entero aprendiendo a descifrar la vida y a caminar por un mundo que no es mío.

Durante tres décadas, la hoja en blanco me pareció un territorio lejano; la palabra hablada nos pertenecía cada noche para contarnos el día.

Hoy no me queda más que hablarte con la voz de la pluma. Y a veces me pregunto cómo seguir contando historias si la protagonista de la mía cerró el libro antes de tiempo.

Extraño la luz de tus madrugadas. Tú perdida en tus series coreanas y yo, en relatos de un pasado distante. Me hace falta esa forma tuya de interrumpir mi lectura: apenas un gesto sutil, una mirada con picardía que no pedía nada más que encontrarnos en silencio. Eso bastaba. Eso ponía en orden todo mi universo.

Pero no te has ido del todo. Te quedaste en las amarras que tejiste con tanto amor: en la solidez de nuestros hijos y en la risa fresca, casi milagrosa, de nuestra nieta. ¡Si la vieras ahora!, no te despegarías de ella ni por un segundo. Cuando la miro a los ojos, te veo a ti. Encuentro tus destellos intactos en sus gestos y comprendo que nada de lo que construimos se perdió en la sombra.

No miro hacia atrás con las manos vacías. No eres un recuerdo inmóvil en un altar, sino este pulso que me late en las manos, la tinta con la que intento alcanzarte y el calor de la familia que dejaste en pie.

Hoy no te hablo en vano. Lo hago en la penumbra de la noche, miro el camino que andamos juntos y te digo con el alma en la punta de la pluma:

Gracias, Vero. Mi historia sigue teniendo tu voz.

® 2026. Dr. Luis Mariano Toraya Lara. Todos los derechos reservados.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario