Una red social cuyo propósito es contribuir a enaltecer la calidad humana, la sensibilidad ciudadana y la autoestima. Un pequeño espacio que aliente, reconozca y difunda los valores de los diversos ciudadanos del mundo. Que nos impulse a cuidar del planeta, y a edificar la sociedad justa y buena a la que todos tenemos derecho.
domingo, 8 de febrero de 2026
CANCIÓN "Vestida de amor" por Efecto Tarumba (antes Ensamble Somos más que dos)
domingo, 1 de febrero de 2026
CONTRALUZ por María del Carmen Maqueo Garza
LOS 45 DEL TREN
Las
redes sociales constituyen un medio a través del cual logramos conectarnos con
el mundo. Lo que antes de la era digital llevaría tiempo para llegar a nosotros,
hoy en día está a la distancia de un clic, asunto con sus aristas, que
fácilmente nos predispone a la hiperinformación o a las llamadas “fake news”.
Sin embargo, esto último sería objeto de una colaboración aparte. Hoy me quiero
referir a la facilidad con que eventos que ocurren del otro lado del mundo,
llegan a nuestras pantallas con un solo clic, y, como sería el caso al que voy
a referirme, nos hermanan.
El
choque de trenes recién ocurrido en Córdoba, al sur de España, y que cobró 45 víctimas
mortales, se considera la mayor tragedia de este tipo más importante de aquel
país, después de la ocurrida en el 2013. La noticia se difundió casi en tiempo real,
dándose a conocer las dificultades para el rescate de personas heridas en el
sitio del siniestro, debido a lo retorcido de las estructuras metálicas tras la
colisión.
Pude
seguir la publicación que hace Antena Huelva del discurso de Liliana Sáenz,
hija de una víctima mortal, tras la misa fúnebre que se ofreció en Adamuz. Ella
habla de “los 45 del tren” para exaltar su condición de seres humanos con
familia, con sueños y propósitos por cumplir. Habla además de 45 familias
enlutadas, que en estos momentos no saben cómo van a salir adelante sin sus
seres queridos. En el caso de Liliana, ahora sin su madre, quien pereció en el
sitio del accidente. Además, agradece de manera sobrada a los habitantes y las
fuerzas especiales de Adamuz, su participación en el rescate.
Es
una pieza de oratoria excelsa, escrita desde el dolor y la demanda por la
verdad. No con ira sino con confianza de que las indagatorias logren esclarecer
cómo ocurrió este choque de trenes, que los expertos, hasta ahora, no logran
explicarse.
Me
llama la atención la presencia de los reyes de España quienes se sumaron a la
ovación de pie que se ofreció a Liliana tras su participación. Reconfortante
observar cómo ambos se acercaron a los grupos de afectados para ofrecer sus
condolencias.
En
lo personal miro con agrado la forma en que la iglesia y el estado se unen ante
una tragedia de tal magnitud para buscar un consuelo que alivie a las víctimas,
tanto los heridos, varios de los cuales estuvieron presentes en el acto
religioso, como a los deudos de las víctimas mortales. Sé que en nuestro país
la Constitución mandata que el estado sea laico, aunque luego veamos que los
propios gobernantes violan este mandato practicando ceremonias prehispánicas de
invocación a Quetzalcóatl.
A
propósito del tema, entiendo que la laicidad fue incluida en tiempos de la
Reforma para impedir que los ministros de culto influyeran en las decisiones
ciudadanas, aunque a ratos me pregunto, con el debido respeto a la memoria del
Benemérito, si fue la mejor decisión.
Volviendo
a España: El discurso transmitido por Antena Huelva en su sitio de X forma
parte de uno de los tres homenajes que se hacen a las víctimas del accidente,
además de que se declaró luto nacional por tres días. En otra de las ceremonias
participó el presidente Pedro Sánchez, dando de este modo la real relevancia
que debe tener un asunto de tal envergadura. Supongo que, para los dolientes, pese
al dolor que les deja la intempestiva partida de sus seres queridos, les queda el
consuelo de que las máximas autoridades civiles y eclesiásticas se unen para
acompañarlos en su dolor. Seguramente seguirá siendo igual de hondo, pero al
menos con el alivio de no sentirse solos.
A
ratos los mexicanos sentimos que no se tienen muy en cuenta, por parte de los
gobernantes, nuestras necesidades. Como que las decisiones se toman de modo
discrecional, y no precisamente enfocadas en el bienestar de los gobernados,
sino más bien protegiendo intereses particulares de figuras afines al partido
en el gobierno. El descarrilamiento del tren Interoceánico, que ya se había
advertido que podría suceder, no produjo igual cantidad de muertos que el
español, pero ¡vaya!, con una sola vida que se hubiera perdido, sería
suficiente para despertar la sensibilidad de nuestras autoridades, que parecen dedicar
más tiempo y esfuerzo en comunicarse con Corea del sur para conseguir que se
amplíen las presentaciones de un popular grupo de música k-pop, que, digamos, para
condolerse por la masacre ocurrida en Salamanca, Guanajuato, donde acribillaron
a civiles en un juego deportivo, con saldo mortal de 11 víctimas.
Con
esta pieza funeraria en la que se honra la vida de los fallecidos y el intenso
dolor de su partida, a la vez que se externa el reclamo de indagatorias que
lleven a explicar lo ocurrido con claridad y suficiencia, queda en evidencia cuál
debe de ser el verdadero peso de la participación ciudadana.
CARTAS A MÍ MISMO por Carlos Sosa
Tal vez lo que llevamos dentro no es oscuridad, sino un cansancio antiguo que aprendió a maquillarse de sonrisa. Hay personas que caminan con el alma vendada, que hablan de mañana como quien habla del clima: por costumbre,
para no incomodar, para que nadie note que por dentro ya es de noche.
Nos reímos, hacemos planes, decimos “después vemos”, y mientras tanto el corazón va dejando migas de pan
por si un día alguien decide buscarlo.
No siempre es falta de Dios.
A veces es Dios sosteniendo a alguien que ya no puede más y que no sabe cómo decirlo.
No siempre es ausencia de sueños;
es sentirse expulsado de ellos.
Como si la vida siguiera avanzando
y uno se hubiera quedado sentado en una banca, mirando pasar los trenes sin fuerzas para subirse.
Si estás leyendo esto y algo te duele sin nombre, déjame decirte algo sin rodeos:
no estás solo, aunque así se sienta.
El dolor miente, te aísla, te convence de que estorbas, pero no dice la verdad completa.
Todavía hay razones que no conoces,
personas que aún no te han encontrado,
versiones de ti que no han tenido oportunidad de nacer.
A veces vivir no es celebrar,
es simplemente resistir hoy,
y eso ya es un acto de valentía.
Quédate.
No porque todo vaya a ser fácil,
sino porque tu historia aún no ha dicho su mejor frase.
Y aunque ahora no lo veas,
aunque el mundo pese,
aunque el alma cruja, seguir aquí
también es una forma silenciosa de esperanza...
REFLEXIÓN SOBRE LOS PERROS

